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Reseña de restaurante: Con estos platillos casi casi tocas el cielo

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Written by Carey Sweet

Nuestra crítica de gastronomía nos dice cómo darle una fiesta a su paladar en el nuevo restaurante mexicano, Cielito Lindo.

Sabía lo que iba a pedir aun antes de arribar al nuevo restaurante mexicano de nombre Cielito Lindo, en Santa Rosa. Sería Quesabirria (también conocida como tacos de birria), una especialidad que está fuera del menú que se ofrece de viernes a domingo.

Mas luego me coloqué en la mesa de mi patio y pasó un mesero con una bandeja de carnitas. Se veía deliciosa, con montones de relucientes paletas de cerdo estofada, arroz con tomate, zanahorias en escabeche y cebolla morada, frijoles refritos cremosos, jalapeños enteros, guacamole y crema agria, y se sirve con una canasta de tortillas ($14.95). Yo quería eso.

Otro mesero se abalanzó con otra bandeja: Chilaquiles Cielito, un gran nido de totopos de tortilla de maíz cocidos y masticables en salsa de color roja oscuro y espolvoreados con queso fresco y cebollas picadas, con un abanico de aguacate en rodajas y un chorrito de crema agria. Contiguo  había un filete grande de bistec arrachera con dos huevos estrellados, arroz, frijoles y trozos de queso panela ($15.95). Ahora quería eso.

Y sucedió una y otra vez por cada una de mis visitas.

Tal es el reto con Cielito Lindo, un restaurante que abrió en febrero en el antiguo espacio del restaurante indio Pamposh en Mission Boulevard y la autopista 12. La comida se ve tan bien que es difícil decidir qué comprar. La envidia de los platos principales está garantizada, incluso mientras disfruta de su delicioso platillo.

Al final, obtuve la Quesabirria ($ 4.50) ese día, ya que es un plato emblemático. Un caballero en una mesa cercana devoraba la suya y apenas miraba hacia arriba entre bocados voraces.

Si no ha probado la Quesabirria, se lo está perdiendo. Se dice que fue inventado en Tijuana, este taco-quesadilla híbrido es una nueva tendencia en el norte de California y ahora se encuentra con más frecuencia en restaurantes y loncheras de comida.

Empieza con una tortilla de maíz grande, teñida de rojo con salsa de chile y colocada en una plancha caliente o comal. Chisporrotea cuando el chef pone capas de mozzarella que rezuma en una tabla gruesa y derretida. Está cubierto con mucha carne tierna, guisada, cilantro picado y un poco de cebolla morada picada.

Se dobla la tortilla en un taco pegajoso de bordes crujientes, redondeado con constados de cebollas blancas a la plancha, una taza de salsa y una taza de consomé con cilantro y chile, elaborado con el rico jugo de carne de guisada sobrante (mientras que la birria es tradicionalmente hecho con carne de cabra en México, la mayoría de los lugares locales usan carne de res).

Bebes el consomé entre bocado y bocado, o mejor aún, mojas la Quesabirria en él. Nunca puedes tener demasiado jugo carnoso goteando por tu barbilla.

Son la mismisima perfeccion. Solo ten en cuenta que estos son tacos pesados.

Pedí dos y terminé llevándome uno de los monstruos a casa para más tarde. Claro, había comido muchos de los chips de tortilla de cortesía que se ofrecen con un ramekin de frijoles refritos espolvoreados con queso y dos salsas, pero aun así, esta Quesabirria es cosa seria.

El restaurante, el cual es propiedad de la familia Guzmán, también ofrece otros platillos que no se encuentran comúnmente en la zona. Las Enchiladas Michoacanas son suntuosas y son una versión más ligera que el estilo de cazuela al que estamos acostumbrados.

Más ligero es mejor en este caso, porque obtienes cinco de las bellezas, rellenas con queso fresco picante y cebolla picada, luego acostadas en salsa de chile guajillo ahumado y afrutado y combinada con pollo marinado en guajillo, papas, zanahorias, aguacate, jalapeños en escabeche y crema agria ($15.95).

También soy fanática de las Enchiladas Cielito, llenan la panza con tres enchiladas rellenas de carne bañadas en tres salsas: verde, rojo y cremoso cilantro tomatillo suiza, terminado con una capa de queso derretido. Es una buena oferta por $13.95, ya que incluye frijoles, arroz, guacamole hecho a pedido, crema agria y pico de gallo. Que no le de pena de agregar salsa picante, porque como la mayoría de los platillos aquí, estos son bocados suaves.

También puede comer molcajetes, ese guiso mexicano de carnes o de mariscos, champiñones, cebollas, nopales y jalapeños a la parrilla en salsa de tomate, servidos en un tazón de roca volcánica caliente ($18.95- $22.95). Esta versión carece del condimento fuerte y los chiles de otras versiones que he disfrutado, y no encontré ninguno de mi queso panela favorito en mi tazón, pero probablemente le gustará a los paladares más dóciles.

Sea lo que sea que pidas, comienza con Sopesitos, un trío de adorables mini sopes. Las cáscaras de maíz caseras se apilan con su elección de carne (me gusta el al pastor ligeramente dulce, chorizo ​​suave y carnitas), frijoles refritos, queso fresco, aguacate, cebollas en escabeche, pico de gallo y lechuga ($ 8.95). Son los más interesantes de los aperitivos estándar como salsa Choriqueso ($8.95), pollo desmenuzado Taquitos Dorados ($8.95) y ceviche de pescado blanco suave ($10.95).

Aparte del ceviche regular, hay algunos platos destacados entre más de una docena de platillos de mariscos, además de especiales frecuentes como Mojarra Frita (pescado frito entero) y opciones de un “menú secreto” como Aguachiles (una forma de ceviche de camarones). Los camarones a la crema, por ejemplo, brindan una sedosa satisfacción, los langostinos bañados en una rica salsa de crema y mezclados con queso, champiñones, cebollas y pimiento morrón ($17.50). Es pura comida reconfortante.

Unas cucharadas de salsa picante agregan más densidad de sabor al Caldo de Siete Mares, un caldo sabroso de color óxido que se balancea con vieiras, mejillones, camarones, cangrejo, pulpo, pescado blanco y verduras ($18.95). En una reciente tarde fría, fue un alivio y calentó mis huesos.

Esa misma tarde de ligeras lloviznas, estaba a punto de pedir mi cuenta cuando vi que me entregaban una margarita en una mesa adyacente. No había planeado beber, pero esto era algo hermoso. Enorme en un vaso de margarita de gran tamaño, brillaba con tequila blanco y lima fresca y estaba adornado con frutas y una sombrilla de cóctel ($12.95).

Adivinaste. La quería y la conseguí.

Carey Sweet es una escritora de comida y restaurantes basada en Sebastopol. Lea las reseñas de sus restaurantes cada dos semanas en Sonoma Life. Contáctela en carey@careysweet.com.

Restaurante mexicano Cielito Lindo

EN DETALLE

Dónde: 52 Mission Blvd., Suite 110, Santa Rosa

Cuándo: de 9 a.m. a 9 p.m. Lunes a sábado de 9 a.m. a 8 p.m. domingo

Contacto: 707-978-2070, cielitolindosr.com

Cocina: Mexicana

Precio: económico a moderado, $4.50- $ 22.95

Descorche: $ 0

Estrellas: ** ½

 

En resumen: La cocina mexicana bellamente presentada ofrece especialidades inusuales y decadentes como Quesabirria y Enchiladas Michoacanas.

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