Comunidad

Lucha financiera entre familias del condado de Sonoma tras incendio, apagones y evacuaciones

Bill Swindell
Written by Bill Swindell

Las organizaciones caritativas del condado de Sonoma han visto un aumento en la demanda de alimentos y asistencia financiera después del incendio de Kincade, ya que la combinación de los días de trabajo perdidos y los costos de evacuación han hecho que muchas familias busquen desesperadamente ayuda para llegar a fin de mes, y en algunos casos para evitar ser desalojados de viviendas de alquiler.

El dilema ha sido especialmente duro para la comunidad latina, en la que muchas personas viven día a día. Los latinos representan 27 por ciento de la fuerza laboral del condado, principalmente trabajando en la agricultura, la construcción y el amplio sector de servicios.

Se estima que 5,000 trabajadores agrícolas fueron desplazados en todo el condado por el incendio de Kincade, según el Departamento de Desarrollo de Empleo del estado. Debido al furioso infierno que surgió a finales de octubre, no pudieron trabajar la última semana de la anual cosecha de uva para vinos de la región. Eso significa que perdieron al menos $30 por hora durante ese período.

A través de su fundación, Sonoma County Winegrowers dio tarjetas de regalo de $500 a unas 450 familias con al menos un miembro trabajando en la industria agrícola local y viviendo en el área de Geyserville donde comenzó el incendio. Otras 430 familias recibieron tarjetas de regalo de $250, mientras son evaluadas las solicitudes de otras 150 familias que buscan asistencia, dijo Karissa Kruse, presidenta del grupo comercial, que hasta ahora ha proporcionado $400,000 en ayuda financiera de emergencia.

Si bien el incendio de Kincade no fue tan destructivo como los incendios del Norte de la Bahía en 2017, afectó a más familias porque las evacuaciones generalizadas del condado obligaron a muchas empresas a cerrar hasta por una semana, dijeron representantes de organizaciones benéficas locales.

Martina Alvarez limpia su departamento en Windsor luego de recibir una orden de desalojo tras el incendio de Kincade. Kent Porter / The Press Democrat

Martina Álvarez, de 48 años, de Windsor, es una trabajadora de viñedos en el oeste del condado. Ella y su esposo, que también trabaja en los viñedos, perdieron una semana de ganancias. Su hijo mayor que vive en casa, va a Sonoma State University y trabaja por las tardes como intendente, también perdió la semana de salario.

“Durante los incendios, perdimos alrededor de $3,000 de ingresos en mi hogar porque no todos podíamos trabajar: mi esposo y mi hijo mayor. Luego tuvimos que tirar alrededor de $300 en comida que teníamos en el refrigerador”, dijo.

Además de eso, la familia fue expulsada recientemente de su apartamento. El administrador de la propiedad afirmó cuando regresaron a casa de la evacuación de incendios que con su perro, habían violado su contrato de alquiler.

La familia juntó como pudo $4,400 para un nuevo apartamento en Santa Rosa, pero eso significa que será una temporada de vacaciones difícil.

La Navidad será triste sin dinero para gastar en regalos”, dijo Álvarez.

Sonoma County Community Foundation recibió $1.5 millones en donaciones prometidas después del incendio de Kincade, pero las necesidades son mucho mayores, dijo la portavoz de la fundación, Caitlin Childs. El grupo asigna dinero a organizaciones benéficas locales.

“No es el mismo ritmo de donaciones que hace dos años”, dijo.

Sin duda, muchos estadounidenses viven con inseguridad financiera. Según un informe de la Reserva Federal, alrededor de 40 por ciento de los residentes en los Estados Unidos tendrían dificultades para cubrir un gasto inesperado de $400, obligados a pedir prestado a familiares o amigos, tener saldo en la tarjeta de crédito u obtener un pago adelantado.

Ese escenario fue puesto a prueba por el incendio de Kincade, ya que muchas familias huyeron a primera hora de la mañana con poca preparación para empacar sus pertenencias, más allá de pasar la noche. Regresaron a casa con cuentas de hotel, comida y ropa, y un pago de alquiler para noviembre esperado por su arrendador.

Mirtha Núñez fue evacuada debido al incendio de Kincade y ha tenido que reservar sus gastos debido a la cercanía de las fiestas decembrinas. Kent Porter / The Press Democrat

La evacuación le costó a Mirtha Núñez, una madre soltera con tres hijos en Santa Rosa, alrededor de $650. Ella llevó a sus hijos a un hotel de Sunnyvale, porque estaba preocupada por el asma de su hija de 17 años.

Núñez gana $13 por hora como maestra de Head Start, en Roseland. Además, Núñez perdió energía en su casa, por lo que toda la comida en su refrigerador se echó a perder, obligándola a gastar $175 en comestibles.

Pagar la renta fue definitivamente mucho más difícil. Tuve que recurrir a mis ahorros para salir adelante”, dijo.

A medida que se acerca la temporada navideña, Núñez está monitoreando sus gastos y recortando donde puede.

“Creo que los mayores de la casa saben que estamos pasando por una situación difícil“, dijo Núñez. “El más joven (11 años) está teniendo dificultades para entender”.

Las tarjetas de regalo que el grupo de viticultores le dio a las familias fueron un salvavidas valioso porque ayudaron a compensar una parte del salario perdido por los días en que no había uvas para recoger debido a la evacuación, dijo Bret Munselle, un productor de uvas de Alexander Valley y gerente de viñedo que emplea a unos 80 trabajadores de tiempo completo. Munselle perdió su cosecha restante de uva debido a las preocupaciones de la contaminación del humo provocado por el incendio de Kincade y una helada de Halloween que siguió. Decidió comenzar a podar las vides de inmediato en lugar de esperar otro mes o dos. Esa decisión permitió a sus empleados comenzar a trabajar nuevamente después de que se levantaran las evacuaciones de incendios.

Otros esfuerzos de caridad posteriores al incendio se han centrado particularmente en ayudar a los residentes más vulnerables del condado. Por ejemplo, UndocuFund ha brindado asistencia financiera a familias indocumentadas afectadas por el incendio, especialmente porque esos residentes no son elegibles para beneficios de desempleo, dijo Omar Medina, coordinador del grupo sin fines de lucro con sede en Graton.

“El mayor impacto inmediato ha sido en la pérdida de salarios”, dijo Medina. “Muchas personas con las que estamos trabajando tienen que pedir dinero prestado para pagar el alquiler… Puedo escuchar la desesperación”.

La evacuación por los incendios y los subsiguientes apagones intencionales de PG&E incluso pusieron una presión financiera sobre las personas más allá de las familias de bajos ingresos, dijeron funcionarios de caridad locales.

Grandes corportaciones como Amazon, Tyson y Raley’s hicieron contribuciones masivas a Redwood Empire Food Bank en Santa Rosa después del incendio de Kincade. John Burgess / The Press Democrat

Por ejemplo, Redwood Empire Food Bank vio un gran salto en los clientes después del incendio. En un año típico, el banco de alimentos tiene alrededor de 82,000 clientes, pero en los ocho días posteriores al incendio ayudó a 25,506 en 10 ciudades diferentes en el área, dijo Sara Olsher, portavoz del grupo.

“Fue un gran tramo para mucha gente”, dijo Olsher sobre el reemplazo de un refrigerador lleno de comida. “Mucha gente estaba visitándonos por primera vez”.

Ese también fue el caso en Corazón Healdsburg, que recibió 1,100 solicitudes de ayuda financiera por parte de familias, dijo Ariel Kelley, directora ejecutiva del grupo que atiende a la población necesitada en el norte del condado de Sonoma.

Desde el incendio de Kincade, Corazón ha realizado pagos directos a propietarios y compañías eléctricas por alquileres y servicios públicos para garantizar que las familias vulnerables no pierdan su refugio, dijo Kelley.

“Cientos de nuevos clientes nos están contactando”, reportó. “Decían: ‘Nunca he estado en condiciones de pedir ayuda antes'”.

The Press Democrat [English version]

Reciba noticias semanales en su correo electrónico haciendo clic en esta línea.

Contacte al editor de La Prensa Sonoma, Ricardo Ibarra, en el teléfono: 707-526-8501. O en el correo electrónico: ricardo.ibarra@pressdemocrat.com. En Facebook, Ricardo Ibarra.

Click here for reuse options!
Copyright 2019 La Prensa Sonoma