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Los trabajadores del campo están en mayor riesgo de contraer coronavirus, de acuerdo a encuesta

Bill Swindell
Written by Bill Swindell

Los trabajadores del campo de California están en un mayor riesgo de contraer el coronavirus que la gente que labora en otras industrias, de acuerdo a un nuevo reporte emitido el martes por el Instituto de California de Estudios Rurales (California Institute of Rural Studies).

El hallazgo del instituto se basa en una encuesta hecha a 900 trabajadores de la agricultura de diferentes regiones del estado, incluyendo North Bay.

Un buen número de trabajadores del campo del Condado de Sonoma trabajan en los vastos viñedos, preparándose para la cosecha anual, la cual comenzará en agosto, y luego recogiendo toneladas de uvas vinícolas. Dado a que los funcionarios de la salud del condado repetidamente se han rehusado a revelar las empresas que han sido afectadas por los brotes virales y donde se ha estado dando la transmisión en los lugares de trabajo, es difícil rastrear el efecto total del mal de la pandemia a nivel condal sobre los trabajadores de los viñedos y los trabajadores del campo en general.

Los trabajadores locales de la agricultura -134 empleados- conforman el 11 por ciento de los adultos que se conoce que tienen trabajo que han resultado positivos de COVID-19 hasta el 21 de julio, de acuerdo a las estadísticas del Condado. En total habían 6,200 trabajadores de la agricultura en el Condado en junio, parte de una fuerza laboral civil de 224,400 personas, de acuerdo a datos estatales laborales.

El nivel más alto de infecciones a nivel estatal entre los trabajadores del campo se debe primordialmente a las condiciones de los lugares del trabajo y las condiciones de vida que hacen difícil el mantener las distancias físicas propias entre los trabajadores, de acuerdo al reporte y a expertos de salud pública.

“Los trabajadores del campo están bajo un riesgo elevado, dentro de lo que sabemos”, dijo Don Villarejo, fundador del instituto, el cual llevó a cabo la encuesta junto con investigadores, organizaciones de trabajadores del campo y defensores de la política pública. “Tenemos que estar seguros que la fuerza laboral está siendo cuidada porque esta cosa no ha terminado”.

Los datos estatales sobre los niveles de contagio de COVID-19 entre la gente que labora en empleos han sido un reto monitorearlos dado a que la mayoría de departamentos de salud, incluyendo Sonoma, no han sido tan transparentes como deberían de serlos, dijo Villarejo. En 54 de 58 condados a lo largo de California, los funcionarios locales de salud han proveído poca o nada de información al tanto detallada sobre cómo la enfermedad contagiosa está afectando a los trabajadores y los sectores de la industria, dijo Villarejo, tildando eso como “terrible”.

Una excepción es el Condado de Monterey, donde el instituto descubrió que los trabajadores del campo eran tres veces más probables de contraer el virus que aquellos en otros sectores de negocio. El nivel de infecciones del condado fueron 1,569 casos confirmados por 100,000 trabajadores para el 30 de junio.

Pese a que la Doctora Sundari Mase, Directora de Salud del Condado de Sonoma, ha permanecido callada sobre cuales industrias están luchando con brotes virales en los lugares de trabajo, la semana pasada hizo una exposición a la Junta de Supervisores del Condado, revelando algunos datos específicos y expresando su preocupación sobre el que los trabajadores del campo sean expuestos al virus.

Mase dijo en ese entonces que solo había 15 casos de de COVID-19 de transmisión en el trabajo en la industria de la agricultura local. Y dijo que el 18 por ciento de los latinos contagiados trabajan en labores del campo.

Luego el lunes dijo que un dormitorio de trabajadores del campo no identificado afectado por una sola infección del virus, forzó a los trabajadores a moverse a un sitio alternativo.

“Definitivamente es una preocupación. La gente trabaja junta. A menudo viven juntos en esos tipos de viviendas cercanas”, dijo Mase sobre los trabajadores del campo. “Suelen viajar al trabajo y de vuelta juntos en vehículos y tal vez en esos momentos no usen las mascarillas”.

El vecino condado de Napa ha tenido que temporalmente cerrar dos de los tres centros de trabajadores del campo que opera, como resultado de un número no revelado de trabajadores que contrajeron el virus. Como unos 100 trabajadores se mudaron a unos hoteles del área para entrar en cuarentena, dijeron unos funcionarios locales.

Y el lunes, la vinería Foley Johnson en el Valle de Napa, parte del portafolio de Foley Family Wines de Santa Rosa, anunció que temporalmente cerró luego que un solo empleado resultó positivo en una prueba por coronavirus.

La vinería ubicada en Highway 29 se le une a por lo menos una vinería no identificada del Condado de Sonoma que en mayo tenía trabajadores que contrajeron el COVID-19. Sin embargo, la vinería Foley Johnson y el salón para tomar probadas de vino en Rutherford podrían ser las primeras en el sector vinícola de North Coast en cerrar dado a que el virus infiltró la fuerza laboral.

Los líderes del área de agricultura, cuyos empleos son dominados por la industria vinícola, dijeron que han tomado medidas para asegurarse que los trabajadores sean protegidos. Por ejemplo, se ha formado un grupo para eso de la industria y grupos comunitarios para mejorar las comunicaciones con los trabajadores del campo, dijo Tawny Tesconi, directora ejecutiva de la Oficina de Grajas del Condado de Sonoma (Sonoma County Farm Bureau).

La Oficina de Granjas y el grupo de comercio de los Cultivadores de Vino del Condado de Sonoma están haciendo videos en español para enseñarles a los trabajadores de agricultura sobre cómo protegerse apropiadamente del virus.

Tesconi dijo que el fin del mensaje es que los trabajadores del campo sigan los protocolos necesarios de salud pública en el trabajo y en el hogar.

Karissa Kruse, directora ejecutiva del grupo de comerciantes de Cultivadores de Vino del Condado de Sonoma, dijo que la fundación ha traído y provisto unas 6,000 máscaras N95 a todos los trabajadores de los viñedos. Algunos dueños de viñedos también han comprado lavadoras y secadoras para limitar los viajes que sus trabajadores necesitan para alejarse del rancho, mientras que otros cultivadores han conseguido viviendas adicionales en caso de haber necesidad de aislar a trabajadores que hayan sido expuestos al COVID-19, dijo Kruse.

Irene de Barraicua, portavoz del grupo por los trabajadores del campo, Líderes Campesinas, dijo que han habido buenos esfuerzos de parte de los empleadores del Condado de Sonoma en el sector de la agricultura por trabajar con grupos comunitarios, pero hace falta que se haga más.

Su grupo ha ayudado a proveer equipo personal de protección a los trabajadores del campo. Ella específicamente mencionó un empuje local por conseguir una subvención mediante el departamento de salud del condado que permitiría llegarle más a la comunidad latina, la cual está siendo afectada por una gran disparidad étnica de infecciones con tres de cada cuatro casos en el condado.

Pero el proceso ha tomado mucho tiempo, dijo ella, especialmente en lograr que los profesionales médicos lleguen a los campos mientras que el virus infecta a más trabajadores.

“Se habla demasiado”, dijo Barraicua. “Hay que hacer que lleguen ahí los profesionales de la salud”.

Puede ponerse en contacto con el redactor Bill Swindell en el 707-521-5223 o en bill.swindell@pressdemocrat.com.

NOTA DEL EDITOR: Una versión anterior de esta nota caracterizó mal el porcentaje de trabajadores de la agricultura de Sonoma que han sido infectados por Coronavirus. Estos conforman el 11 por ciento de los adultos que tienen empleos que han resultado positivos del virus hasta el 21 de julio.

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