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Defensores de inmigrantes de Sonoma piden más ayuda para los latinos ante la pandemia

Martin Espinoza
Written by Martin Espinoza

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Unos activistas en pro de los derechos de los inmigrantes del Condado de Sonoma apremiaron el miércoles a los líderes locales electos y de salud pública, a que reaccionen con mayor celeridad a los devastadores reveses económicos y de atención médica que han sufrido los latinos durante la pandemia del coronavirus.

Pese a que la disparidad ha quedado en claro durante meses, los residentes latinos, muchos de ellos inmigrantes, siguen adquiriendo la enfermedad contagiosa a un ritmo tres veces mayor que el de otros residentes del Condado. Algunos de ellos son indocumentados, pero han vivido y trabajado en la comunidad durante años.

“Nos sentimos frustrados y disgustados y sin más paciencia”, dijo Renee Saucedo, directora de programas de ALMAS, calificando la respuesta del Condado como inadecuada ante los niveles y cifras desproporcionadas de infecciones por COVID-19 entre latinos y otros inmigrantes.

Durante una conferencia de prensa en por Internet el miércoles, algunos inmigrantes locales compartieron sus experiencias de desesperación financiera sin trabajo, de beneficios médicos impropios y el peso aplastante de las facturas sin pagar, especialmente el alquiler.

Los residentes inmigrantes van a tener dudas por lo que sentir agradecimiento “cuando nuestra comunidad está sufriendo tanto debido a COVID-19”, dijo Saucedo, cuyo grupo ayuda a las mujeres y los trabajadoras domésticas a mejorar las oportunidades de desarrollo de la fuerza de trabajo y apoya sus derechos laborales.

Hasta el miércoles, los latinos representaban el 71% del total de 11,712 casos del virus del Condado en los que se les sabe la raza y el origen étnico. No obstante, conforman solo el 27% de la población del Condado de unas 500.000 personas. Y la disparidad podría ser superior porque unos 2.300 residentes infectados por el virus altamente contagioso se negaron a compartir su raza o etnia.

Al percatarse de la grave circunstancia, la Junta de Supervisores del Condado de Sonoma a fines de octubre aprobó gastar $16 millones en un esfuerzo de largo plazo, con el fin de detener la propagación del COVID-19 al concentrar los esfuerzos de salud pública en los sectores desfavorecidos más afectados por el contagio. Una parte clave de la estrategia fue el lanzamiento el mes pasado de pruebas de virus ampliadas y específicas en esos barrios.

La respuesta optimada ante la pandemia de parte del Condado también incluye dar tarjetas de regalo de $30 para animar a las personas a que se hagan la prueba y otorgar estipendios únicos de $1,216 y vales de hotel a los residentes que contraen el virus, pero que tienen dificultades para aislarse en casa. Dado a las reglas estatales de salud pública, la capacidad del Condado para reabrir aún más la economía local depende en parte de la disminución de las infecciones diarias por el virus de manera equitativa en las comunidades pobres e inmigrantes, así como en las áreas privilegiadas.

La Doctora Sundari Mase, Directora de Salud del Condado de Sonoma, dijo más tarde el miércoles que los equipos de salud pública continúan trabajando para abordar las discrepancias raciales y étnicas en las tasas de infección por virus. Además de las pruebas agresivas, dijo que el equipo ha estado identificando hoteles donde las personas que viven en hogares estrechos pueden aislarse después de dar positivo por COVID-19.

Aludiendo a las dificultades financieras entre los latinos que luchan contra el contagio ante el virus, Mase dijo que el “paquete financiero” del Condado, compuesto de estipendios y vales de hotel para residentes de bajos recursos que no reciben remuneración por enfermedad pagada por sus empleadores, se mejorará a partir de diciembre.

Además, el Condado le otorgó un contrato de $1.4 millones hace dos meses a una agencia no lucrativa con sede en Napa, On the Move, para brindar asistencia financiera a las familias avasalladas por el virus. La organización, a través de su proyecto La Plaza de Santa Rosa, hasta ahora ha concedido unos $600,000 en asistencia financiera de emergencia a 399 familias locales. La distribución familiar promedio ha sido de $1,700 y la demanda sigue siendo fuerte.

A la vez, Undocufund, una agencia no lucrativa creada hace tres años para ayudar a los inmigrantes indocumentados que fueron afectados por el incendio de Tubbs, ha proporcionado casi $5 millones a más de 5,000 familias regionales, dijo Omar Medina, coordinador del grupo y miembro de la Junta Escolar de la Ciudad de Santa Rosa.

Pero Irma García, miembro del destacamento en pro de la defensa de inmigrantes de North Bay Organizing Project, dijo que estas campañas públicas y privadas, aunque nobles, son solo subvenciones “únicas” que no abordan suficientemente el gradual costo financiero de los latinos y otros inmigrantes que han cargado con la peor parte de la pandemia.

Los funcionarios del Condado deben proveer más dinero a los inmigrantes con dificultades, garantizar mejor su seguridad como parte de la fuerza laboral de servicios esenciales del Condado, mejorar las pruebas de virus y enmendar el seguimiento de quienes contraen COVID-19.

Durante la rueda de prensa, organizada por Graton Day Labor Center, North Bay Organizing Project, Health Professionals for Equality and Community Empowerment y ALMAS, una trabajadora indocumentada que se identificó como Lourdes, dijo que su familia vive en una casa con otras personas. Siete de las nueve personas en el hogar contrajeron el virus. Y empeorando las cosas, su esposo perdió su empleo en octubre.

Los empleadores a menudo la “discriminan” a ella ya otros miembros de su familia dado a su diagnóstico anterior de COVID-19, dijo Lourdes.

“Mi prima y yo pudimos encontrar un trabajo de limpieza de casas, pero cuando el empleador se enteró de que teníamos COVID, el empleador actuó como si nos tuviera miedo”, dijo. “Estamos desesperados porque no hay trabajo ni asistencia del gobierno”.

Puede comunicarse con el redactor de Martin Espinoza al 707-521-5213 o martin.espinoza@pressdemocrat.com. En Twitter @pressreno.

 

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