Traído a usted en asociación con Press Democrat y Comcast
Comunidad

Cambiaron de genéro para mostrarse como son: transgéneros en el condado de Sonoma

Mayra Lopez
Written by Mayra Lopez

Al principio eran cuatro. Comenzaron a reunirse para encontrar apoyo y amistad, con la experiencia compartida de ser mujeres transgénero en Santa Rosa.

“Poco a poco, hemos crecido hasta donde estamos ahora y esperamos llegar aún más lejos”, dijo Paloma Reyes, de 39 años, procedente de Michoacán, México, una de las fundadoras del grupo de apoyo Santa Rosa Trans Latina, establecido en 2006.

“Una persona transgénero es alguien que nace en un determinado cuerpo, pero mentalmente siente que es del otro género”, explicó Mónica Reyes, de 43 años, originaria de Guanajuato. “Por ejemplo, alguien que nace hombre, pero siente y quiere ser mujer, y viceversa”. Las personas transgénero se consideran miembros de la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transgénero (LGBT).

Elegir la transición es una gran decisión, pero muchas personas sienten que es lo correcto. “Para mí, desde que era un niño, tenía tendencias femeninas. Me sentía una mujer y por eso decidí hacer este cambio. Empecé poco a poco, para ver cuál sería el resultado, cómo funcionarían las hormonas, cómo lo tomaría mi familia. Si era bueno, continuaría, y si era malo, me detendría”, dijo. “Pero quería ser femenina, quería ser mujer”.

Integrantes de Santa Rosa Trans Latina, de izquierda a derecha: Paloma Reyes, Anthony Sanchez, Monica Reyes y Yuri Alexandra Águila Rodríguez. Alvin Jornada / The Press Democrat

Una trabajadora social que conocieron en un bar mientras se realizaban pruebas de VIH las tomó bajo su protección, y las alentaría a reunirse para brindarse apoyo mutuo.

Después de cuatro años, la trabajadora social siguió adelante, pero persuadió a Santa Rosa Community Health (SRCH) para que continuara con el grupo. Con esa ayuda, las participantes pudieron acceder a cirugías de afirmación de género, terapia hormonal y servicios de salud mental.

Mónica Reyes de Santa Rosa TransLatina. Alvin Jornada / The Press Democrat

Las mujeres comenzaron el grupo por necesidad. “Cuando comencé mi transición tenía que ir hasta San Francisco para recibir servicios médicos. Llegué al punto en que no quería perder el día manejando”, dijo Mónica Reyes. “Algunas veces tenías que regresar varias veces al mes. Fue realmente difícil”.

También querían crear un espacio para estar cómodas. “Nosotras, como mujeres trans, no podíamos ir a una clínica de salud sin ser intimidadas”, dijo Paloma Reyes.

Aunque ha mejorado el acceso a la atención de transgéneros en el condado de Sonoma, todavía hay residentes que necesitan viajar para acceder a los servicios de salud.

Anthony Sánchez de Santa Rosa TransLatina. Alvin Jornada / The Press Democrat

Anthony Sánchez, de 24 años, oriundo de Jalisco, conduce desde Sonoma a Santa Rosa para las citas con su médico y para asistir a reuniones grupales. “Hay recursos allá, pero es difícil porque no hablo inglés”, dijo Sánchez, quien se identifica como un hombre transgénero. “Me siento más cómodo aquí porque todos hablan español”.

Muchas de las integrantes del grupo han experimentado desafíos importantes en sus vidas por su orgullo de salir como una persona transgénero.

En un sitio laboral de Petaluma, Sánchez fue señalado. “Me negaron el acceso al baño. Me pidieron que mostrara papeleo aclarando que era un hombre, porque los hombres no me querían ahí. Pero las mujeres tampoco querían que usara el baño”, dijo. “En veces tenía que aguantarme las ocho horas que trabajaba o salir, hasta que presenté el papeleo”.

Mónica Reyes salió a los 18 años y comenzó a hacer la transición a los 20. “Empecé a esa edad porque obviamente viniendo de una familia mexicana hay mucho machismo”, explicó.

Yuri Alexandra Águila Rodríguez, de Santa Rosa TransLatina. Alvin Jornada / The Press Democrat

Una de las razones por las que Yuri Alexandra Águila Rodríguez, de 29 años, se mudó a Estados Unidos fue por la reacción de su familia ante su decisión de salir como transgénero. Aunque su madre la aceptó, su padre nunca lo hizo. Ella es la única integrante de su familia que vive de este lado.

“A veces prefieres formar tu propia familia. He recibido más de quienes no son mi familia biológica que de la mía”, dijo Águila Rodríguez. “Estoy muy agradecida por el apoyo recibido aquí”.

Todas acordaron que han experimentado más discriminación por parte de la comunidad latina.
Paloma Reyes, quien comenzó con la terapia hormonal a los 19 años, recuerda haber sido acosada en las tiendas. “Alrededor de 2006, cada vez que íbamos a tiendas mexicanas, siempre se burlaban de nosotras”, dijo. “Nos gritaban en la calle. Hay muchas personas en nuestra comunidad que son homofóbicas”.

Pero siente que las cosas han mejorado. “Ahora cuando vamos a las tiendas seguro nos siguen volteando a ver, pero eso es normal”, explicó.

“En mi opinión, los latinos aún no están dispuestos a deshacer el machismo en nuestra cultura”, dijo Mónica Reyes. Considera que tomará tiempo cambiar esa mentalidad. “A veces las personas cambian cuando esta experiencia sucede en casa, cuando un miembro de la familia sale como gay o transgénero”.

Aunque la familia de Sánchez lo rechazó después de mostrarse como es, algunos cambiaron sus sentimientos después de ver lo que experimentaba. “Decían cosas a mis espaldas, pero al ver cómo sufría cuando me atacaban”, dijo, “fue entonces cuando mi familia comenzó a cambiar su forma de pensar”.

Paloma Reyes de Santa Rosa TransLatina. Alvin Jornada / The Press Democrat

La mayoría de los participantes en el grupo de Santa Rosa son indocumentados y están en proceso de obtener su estatus legal en los Estados Unidos. El viaje es largo y puede ser costoso también. Paloma Reyes compartió: “Solicité asilo político en 2014 por razones de seguridad. Pagué $8,000 por un abogado, sin incluir el costo por ver a un psicólogo”.

Águila Rodríguez, quien también solicitó asilo político, no ha tenido que pagar por un abogado. “Me detuvieron en un centro en Santa Fe. Cuando fui liberada me conectaron con un abogado en Oakland, que me está ayudando de forma gratuita”.

Según Mónica Reyes, las personas transgénero pueden solicitar asilo político debido a la inseguridad en sus países de origen. A menudo es más seguro permanecer en los Estados Unidos que regresar a casa. “Puede ser peligroso regresar. Si regresas a México a menudo estás en peligro. Podrían ser atacados e incluso secuestrados por ser transgénero”, dijo.

El grupo Santa Rosa Trans Latina ha florecido desde sus humildes raíces. Paloma estima que a lo largo de los años alrededor de 50 personas transgénero han sido parte del grupo. Quieren verlo florecer y dar de vuelta a la comunidad.

“No solo queremos ser un grupo donde se pueda recibir atención médica. Queremos ser un grupo donde se pueda conectar con ayuda de inmigración y servicios sociales. Queremos hacer mucho más”, dijo Mónica.

“Estamos abiertas a cualquier persona que necesite apoyo”, dijo Águila Rodríguez. “Serás recibida con los brazos abiertos”.

Santa Rosa Trans Latina se reúne el primer jueves del mes en el SRCH de Lombardi, de 6 a 8 pm. Y tercer miércoles del mes en la escuela primaria Abraham Lincoln, 6 a 8 pm.

[English version]

Integrantes de Santa Rosa Trans Latina posan frente a la cámara. Alvin Jornada / The Press Democrat

Reciba noticias semanales en su correo electrónico haciendo clic en esta línea.

Contacte al editor de La Prensa Sonoma, Ricardo Ibarra, en el teléfono: 707-526-8501. O en el correo electrónico: ricardo.ibarra@pressdemocrat.com. En Facebook, Ricardo Ibarra.

Click here for reuse options!
Copyright 2020 La Prensa Sonoma