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Suspensión de DACA detona muestras de apoyo a comunidad inmigrante

Martin Espinoza
Written by Martin Espinoza

Amalia Montes tenía 15 años cuando ella y su hermana de 11 años de edad cruzaron la frontera entre Estados Unidos y México sin papeles en 2007. Durante dos semanas, las niñas, guiadas por coyotes contratados por su familia, recorrieron el accidentado terreno fronterizo de Arizona. Montes, ahora de 26 años, dijo lo que vio y experimentó —el hambre, las heridas y la muerte de tres jóvenes compañeros—, son un testimonio de lo que ella y su familia soportaron para vivir en Estados Unidos.

Ese sacrificio, dijo, no es considerado en la decisión del presidente Trump de poner fin a la Acción Diferida para los Llegadas en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), la política federal que ha dado a inmigrantes indocumentados como ella un respiro temporal de la deportación.

La suspensión de DACA provocó oleadas de choque político en toda la costa norte de California y en el resto del país, atrayendo las críticas de los propios ‘Dreamers’, sus defensores y partidarios, grupos empresariales, funcionarios escolares, organizaciones de atención médica y legisladores locales, estatales y federales.

“(Los políticos en Washington) no tienen ni idea de lo que atravesamos”, dijo Montes en español, de Santa Rosa. “Me hizo madurar rápido. Me hizo apreciar todo lo que mi familia, especialmente mi madre, pasó por traerme aquí, y creo que es una de las razones por las que valoro este país. Algunos de mis amigos están asustados, dicen que no quieren ir a la escuela o al trabajo. Para mí, no es tanto el miedo, sino el sentimiento de impotencia, que no hay nada que pueda hacer al respecto”.

DACA protege de la deportación a ciertos jóvenes traídos sin documentos a los Estados Unidos por sus padres. La protección implementada por el ex presidente Obama era temporal, y debía renovarse cada dos años.

Trump dijo que las protecciones de DACA serían eliminadas gradualmente durante los próximos seis meses, dejando la difícil situación de los Dreamers en manos del Congreso. Sólo los Dreamers cuyo DACA vaya a expirar el 5 de marzo de 2018 tendrían hasta el 5 de octubre para volver a solicitar una renovación final de dos años más. El gobierno federal no acepta ya ninguna nueva solicitud de DACA.

“No tuvo que hacer lo que hizo con DACA”, dijo el representante Mike Thompson, demócrata de St. Helena. “Estos son niños que vinieron aquí como bebés… Están haciendo todo bien, son productivos, son una inspiración. Es por eso que estás viendo esta lucha. Las grandes compañías de todo el país están diciendo que van a estar con sus empleados Dreamers. Son tan americanos como cualquiera“.

El alcalde de Santa Rosa, Chris Coursey, dijo durante la reunión del consejo municipal del martes 5 que la junta directiva no estaba de acuerdo con muchos elementos de la agenda de Trump, particularmente cuando “apunta y usa como chivos expiatorios a nuestras poblaciones inmigrantes”.

Steve Herrington, superintendente de la Oficina de Educación del Condado de Sonoma, dijo que hay unos 2,500 estudiantes indocumentados matriculados en escuelas hasta el nivel de preparatoria en el condado de Sonoma.

Hay aproximadamente 800,000 beneficiarios actuales de DACA en los Estados Unidos, un cuarto de ellos en California, según los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos. En el condado de Sonoma, se estima que 6,000 jóvenes son elegibles para DACA, según el Instituto de Política de Migración.

Bajo la política DACA, a los Dreamers se les concedían permisos de trabajo y se les daban números de Seguro Social, y aplazó temporalmente la deportación. DACA no concedió el estatus legal de ciudadanía americana.

Funcionarios universitarios rechazaron la decisión de la administración federal y reafirmaron su apoyo a los estudiantes indocumentados.

“Estoy consternada y muy entristecida por la acción”, dijo la presidenta de Sonoma State University, Judy Sakaki, en una entrevista telefónica el martes antes de asistir a una manifestación organizada por unos 400 estudiantes que protestaron la acción del presidente. “Los estudiantes que tenemos han agregado valor a nuestro campus, al estado y nuestra comunidad.”

Alrededor de 180 estudiantes de SSU son receptores de DACA. Al igual que otros campus de CSU, Sakaki dijo que su universidad también emplea a varios receptores de DACA, aunque ella no tenía un número exacto. Si el Congreso no actúa, dijo que SSU y los otros campus de la CSU tendrán que terminar sus trabajos en marzo.

Frank Chong, presidente de SRJC, dijo que muchos de sus estudiantes han obtenido títulos e iniciado sus carreras, desempeñando papeles clave en el condado.

“La economía está en auge. Los Dreamers están desempeñando un papel importante en satisfacer esas necesidades”, dijo Chong, quien instó a los estudiantes indocumentados a continuar asistiendo al SRJC.

A principios de este año, Chong declaró a la SRJC como una escuela de “refugio seguro”, con lo cual prohíbe a los agentes federales de inmigración acceder a sus campus y registrar a estudiantes sin la aprobación del presidente de la universidad.

También impide que el campus divulgue información personal sobre los estudiantes sin una orden de la corte, una orden judicial o una citación, y la policía del campus no puede interrogar o realizar detenciones únicamente por el estatus migratorio de una persona.

Pedro Ávila, vicepresidente de servicios estudiantiles del colegio, estima que la mayoría de sus 1,514 estudiantes indocumentados son receptores de DACA.

La derogación de DACA tiene a algunos defensores locales de inmigración luchando por ayudar a aquellos elegibles a la renovación a presentar sus solicitudes antes de la fecha límite del 5 de octubre.

“Vamos a tratar de ayudar a tanta gente como podamos”, dijo Kathy Differding, directora del programa de California Human Development, una organización sin fines de lucro que ha recibido subvenciones estatales para proporcionar asistencia de inmigración. Differding dijo que el costo de la renovación es de $495 e incluye un honorario de toma de huellas y el costo por archivar.

Dijo que California Human Development ofrecerá asistencia gratuita para las renovaciones de DACA en un lugar de Mendocino College, en Ukiah.

La organización sin fines de lucro también ofrece asistencia en su oficina de Santa Rosa, pero cobra $150 por el servicio, ya que ha superado la subvención que tenían para hacer este proceso.

Dina López, gerente del programa de inmigración de Catholic Charities de Santa Rosa, dijo que su personal se enfocará casi exclusivamente en ayudar a las personas a llenar sus renovaciones de DACA. El servicio, dijo, es gratis.

Rafael Vázquez, un coordinador de extensión en Santa Rosa Junior College, dijo que ha escuchado de estudiantes y otras personas preocupadas por perder sus trabajos.

“Muchos inmigrantes sobrevivieron, antes de DACA”, dijo Vázquez, quien organizó el foro “Life After DACA” en SRJC, con abogados que respondieron a las preocupaciones de estudiantes sobre temas de inmigración.

Montes, la receptora de DACA de Santa Rosa, dijo que su familia está preocupada por lo que le pueda pasar. Ella asiste a clases en el campus del suroeste de Santa Rosa Junior College y tiene planes de continuar su educación, para luego conseguir un trabajo con el gobierno como intérprete o tal vez estudie leyes.

Dijo que Estados Unidos es su hogar, y tanto ella como otros jóvenes DACA quieren contribuir a la nación. Su esperanza, dijo, es que el resto del país se dé cuenta de eso.

Con información de Eloísa Ruano González y Guy Kovner, reporteros de The Press Democrat.

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