Comunidad

Immigrants struggle to stay in Sonoma County after the wildfires

Ricardo Ibarra
Written by Ricardo Ibarra

ENGLISH [Español abajo]

Pepe Peña is a popular part-time on-air personality at one of the Hispanic radio stations in Santa Rosa. For the past seven years, he has broadcasted regional Mexican and romantic music from 7 pm to midnight.

Besides his job in the radio, Peña also works in construction. Unfortunately due to the recent wildfires in Sonoma County —that destroyed 5,100 structures and killed 24 people— the plan of starting his own business was vanished as he lost his home and work tools and due to his immigration status he was not eligible to receive federal aid.

“I checked the FEMA requirements and they said ‘I need someone who has Social Security to apply’ and I thought, Wow. No, no, no. I’m already ruled out. ”

To this date, 40 years old Pepe Peña gets by with his job at the radio station and hopes to start working in the reconstruction of the burnt down neighborhoods around the county. After his home burned down Peña lived with his siblings as he struggled to find a place to rent. Fortunately he recently found a new home.

“In one of the places, they asked us for a six months in advance payment of up to $12,000, who can afford that?,” Peña questioned as he remembered he lost 20 years of  hard work in the United States and the dream of finally becoming his own boss due to the fires.

Earlier this year, he quit his job at the construction company for which he had dedicated years of his life.

“Up until now I have believed that I am fine, kind of,” said Eminol de los Santos, a dairy company worker who also lost his home in the Santa Rosa fires.

De los Santos said he gets depressed when he remembers that he lost his house, his belongings, his memories, three vehicles and a small truck that he used as a part of his business to rent chairs and tables for parties. “When we’re out with the family we say, ‘let’s go home,’ but what house? We do not have a house!”

De los Santos, his wife and two children with their spouses, plus two grandchildren all share a living room and a bedroom in the house of a friend who he described as “unconditional”. But while none of them lost their jobs, the shortage of housing and the high cost of rent in Sonoma County, which skyrocketed to more than $5,000 for a three-bedroom home —far more than their monthly salary— has prevented them from finding a house to celebrate the coming holiday season together.

“We will probably have to leave Sonoma County by next year,” De los Santos said.

According to the Consulate General of Mexico in San Francisco —who gave 500 dollars to 600 families during the first days of the catastrophe— Consul Gemi José González said, the drama faced by the families of Pepe Peña and the De los Santos’ is being lived by more than 5,000 Mexicans.

“Mexico City sent us resources, which we distributed immediately. Unfortunately, we no longer have funds,” said Gonzalez.

Upon hearing about the serious problem, several local organizations established UndocuFund. Omar Medina manages the project for the North Bay Organizing Project.

“We know that the undocumented community does not qualify for unemployment funds in the event of a disaster, and mixed families that could apply to FEMA do not do so because of the fear of reporting their immigration status to ICE,” said Medina.

Medina stressed that the civilian population has been quite generous: “We have had more than 5,000 individual donations from people who have helped. We have also received funds from different foundations, but more than a $1,500,000 has been from individual donations.”

Once requesting the help and after undergoing a financial overview, UndocuFund gives a check of up to $3,000 to the families according to their needs. To this date, they have helped 181 families, including the families of Pepe Peña and Eminol de los Santos. Unfortunately, thousands are still in need of assistance, but UndocuFund hopes to raise up to $5 million before the end of this year, Medina said.

“It will be a very long process. The more time passes, the more people will become impacted. Not only will their savings end but harvest jobs are an example of the work that will begin to lessen.”

Meanwhile from his radio booth, Pepe Peña continues to encourage his community every night.

“Regardless of my situation, my misfortunes do not go on the air. I’m here to help listeners forget about their problems.” Peña said.

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ESPAÑOL

La lucha de inmigrantes por permanecer en el condado de Sonoma tras los incendios

Pepe Peña es un popular locutor de medio tiempo en una de las estaciones hispanas en Santa Rosa. Desde hace siete años presenta música regional mexicana y romántica de 7 pm a 12 de la media noche.

Pero además trabaja en la construcción. Estaba a punto de abrir su propia empresa cuando perdió casa y herramientas en los devastadores incendios de octubre que arrasaron con 5,100 estructuras y acabó con la vida de 24 personas en el condado de Sonoma. Por su situación migratoria no pudo recibir ayuda federal.

“Chequé lo que necesitaba FEMA, y me dijeron, ‘necesita alguien que tenga un seguro social para poder aplicar’, y yo me quedé, wow. No pues, no. Ya descartado eso”.

Hasta la fecha, Pepe Peña, de 40 años, subsiste con su labor en la radio y vive con su hermana, hermano y una mascota. Espera conseguir trabajo en la reconstrucción de los vecindarios incendiados. Apenas consiguió un lugar para vivir, después de pasar por lugares donde le pedían el pago adelantado de hasta seis meses de renta.

“En uno de estos lugares nos pedían hasta 12 mil dólares por seis meses de adelanto, ¿cómo puedes pagar eso?”, cuestionó Pepe Peña, quien perdió en los incendios 20 años de trabajo en los Estados Unidos, y el sueño de por fin convertirse en su propio jefe. Este año había renunciado a la compañía de construcción para la cual había dedicado años de su vida.

La tragedia para las familias inmigrantes indocumentadas, a diferencia de otros sectores afectados por los incendios, es que su situación migratoria les ha impedido tener acceso a servicios federales de emergencia y aplicar para la renta de una casa, sin hablar del alto costo del alquiler.

Yo hasta ahorita he creído que estoy bien, entre comillas”, dijo con voz trémula Eminol de los Santos, trabajador en una compañía de lácteos, quien también perdió su hogar en los incendios de Santa Rosa. Lloró al final de nuestra charla cuando habló de todo lo que perdió

Suele deprimirse cuando recuerda que perdió su casa, sus pertenencias, sus recuerdos, tres vehículos y un camioncito que utilizaba en su changarro de renta de sillas y mesas para fiestas. “Cuando andamos en la calle con la familia decimos, ‘ya vámonos para la casa’, ¿pero cuál casa? ¡No tenemos casa!”.

De los Santos, su esposa y dos hijos con sus parejas, más dos nietos, comparten una sala y un cuarto en la casa de un amigo que calificó como “incondicional”. Pero aunque ninguno perdió su trabajo, la escasez de vivienda y el alto costo de la renta en el condado de Sonoma, que se disparó hasta más de 5 mil dólares por una casa de tres recamaras —mucho más de su salario mensual— les ha impedido encontrar una casa para celebrar juntos las próximas fiestas decembrinas.

El drama de las familias De los Santos y de Pepe Peña, lo viven unos 5 mil mexicanos, según cálculos del cónsul general de México en San Francisco, Gemi José González. Entregaron 500 dólares a 600 familias durante los primeros días de la catástrofe.

“La Ciudad de México nos mandó recursos, los ejercimos de inmediato. Ya no tenemos fondos, lamentablemente”, dijo González.

Al enterarse del serio problema, varias organizaciones locales establecieron UndocuFund. Omar Medina administra el proyecto para North Bay Organizing Project.

“Sabemos que la gente indocumentada no califica para fondos de desempleo ante el desastre, y las familias mixtas que pudieran aplicar a FEMA no lo hacen por el temor de reportar su situación migratoria a ICE”, señaló Medina

Medina subrayó que la población civil ha sido bastante generosa: “Hemos tenido más de 5 mil donaciones individuales de gente que ha ayudado, hemos también recibido fondos de diferentes fundaciones. Pero más de millón y medio ha sido de donaciones individuales”.

A las familias que lo solicitan y después de un estudio económico, el UndocuFund entrega un cheque de hasta 3 mil dólares, según las necesidades. Hasta la fecha han ayudado a 181 familias, incluidas la de Pepe Peña y la de Eminol de los Santos. Pero miles más están necesitados, para brindarles asistencia, UndocuFund espera recaudar hasta 5 millones de dólares antes de que termine este año, puntualizó Medina

Va ser un proceso de recuperación muy largo. Mucha gente será impactada entre más tiempo pase y se acaben sus ahorros, sobre todo que habrá menos trabajo, por ejemplo en la pizca”.

Mientras tanto, Pepe Peña, desde su cabina radial, todas las noches continúa alentando a su comunidad. “Independientemente de mi situación, mis desgracias no salen al aire. Estoy ahí para ayudar a que los radioescuchas se olviden de sus problemas”.

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