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Joven de 22 años abrió su ‘taco truck’ en Sonoma gracias a préstamo de La Luz

Lorna Sheridan
Written by Lorna Sheridan

Los miembros del comité de microcréditos en el Centro La Luz coincidieron en que la idea de Carlos Mendoza era buena.

Llena la brecha en el mercado local de camiones con alimentos, especializándose en recetas mexicanas únicas y mejoradas. Pero, a los 22 años, era el emprendedor más joven que habían considerado para el todavía novicio programa de préstamos.

Al final aprobaron su solicitud, y gracias a su apoyo el Valle de Sonoma tiene una nueva opción de ‘taco truck’. La Escondida ahora está estacionada en el estacionamiento de Barking Dog, siete noches a la semana.

John Story dijo que la comida es magnífica. Story sirvió en el comité de microcréditos y sintió que Mendoza era el candidato perfecto para un préstamo de $10,000, a pesar de su juventud.

Mendoza es conocido en la ciudad, ya que trabajó en las cocinas de El Molino, Sunflower Caffe, Oso y Sonoma Grille. Asistió a Altimira Middle School y se graduó de Sonoma Valley High en 2013, al igual que su novia, Miriam Tinoco, quien también colabora en el negocio.

“Carlos creció aquí, tenía un historial trabajando para chefs respetados en la ciudad y su confianza nos dio confianza en él“, dijo Story. “No veo ninguna razón por la cual no tendrá éxito”.

El director ejecutivo de La Luz, Juan Hernández, se encontró con Mendoza cuando trabajaba en Sonoma Grille. “Comenzamos a hablar y mencionó su sueño de lanzar un camión de comida en Sonoma“, dijo Hernández. “Él y su socio tenían el camión casi listo, pero se habían quedado sin dinero para abrir el negocio”.

Hernández instó a Mendoza a completar una solicitud de microcrédito.

Nos trajo un plan de negocios bien organizado y números estimados de flujo de efectivo”, dijo Hernández. “Pasó unas horas hablando con miembros de nuestro comité de microcrédito y realmente se los ganó”.

Incluso un camión usado para vender comida es caro, tanto como $60,000 a $90,000 en buenas condiciones.

El socio de Mendoza, Efraín Balmes, vendió su casa móvil para comprar el camión y la madre de Carlos, Rufina Alavez, donó casi todos sus ahorros.

Alavez será fundamental para el éxito del camión expendedor de comida. Todas las recetas son suyas, ya que ha pasado décadas en las cocinas del Valle de Sonoma.

“Sus recetas son increíbles y únicas, y son lo que realmente nos distingue”, dijo Mendoza. “Estamos ofreciendo alimentos diferentes a otras loncheras. No usamos ninguna especie en polvo y todos nuestros adobos son preparados desde cero con ingredientes frescos“.

Y a medida que el clima se calienta, Mendoza planea trabajar con los agricultores del área para agregar productos locales al menú.

Además de dedicarse pronto al abastecimiento de comida para eventos sociales, también espera ofrecer una línea única de tamales para vender en tiendas de abarrotes de alta gama en la zona.

“No existe realmente un tamal de marca”, dijo. Más adelante, le encantaría que su equipo abriera un restaurante.

Todo esto debería ser posible, porque Mendoza y su equipo habrán construido un historial crediticio a través del préstamo de La Luz.

“Cuando nuestros destinatarios de microcréditos salden sus préstamos, entonces calificarán para un préstamo mayor”, explicó Hernández. “Obtener el primer préstamo es el más difícil”.

El programa de microcréditos de La Luz inició en 2015 con una subvención de $50,000, de Simon y Kimberly Blattner. Story y su esposa Pam recientemente agregaron $50,000 al fondo.

Exchange Bank posee los fondos, facilita los préstamos y maneja la documentación. Las personas que reciben apoyo financiero realizan pagos directamente al banco.

El proceso es simple y una gran apuesta. El dinero inicial se estableció como un fondo de garantía, de modo que si una empresa no devolvía el préstamo, el banco podría recuperar su pérdida de La Luz.

Las empresas pueden pedir prestado de $1,000 a $10,000, pero deben devolverlo con intereses dentro de uno a tres años. Las tasas varían de 3 a 4 por ciento, menos de lo que cobran muchos bancos.

El dinero se puede utilizar para un nuevo negocio o una expansión para necesidades tales como inventario, mercadotecnia, equipo, vehículos o capital de trabajo general. Un préstamo no puede utilizarse para el pago de deudas o el uso personal.

Hasta ahora, La Luz ha realizado una docena de préstamos, incluidos préstamos a un restaurante, una panadería, un taller de reparación de automóviles y varias otras empresas del área de Springs, que esperan lanzar o expandir, y se espera que proporcionen empleo.

“Y hasta ahora, nadie ha incumplido con su pago“, dijo Story

Cuando un préstamo y los intereses son devueltos, el dinero vuelve a la olla para prestarlo a otras empresas.

El programa es parte del programa de seguridad financiera más amplio de La Luz, que ayuda a sus clientes a adquirir habilidades financieras básicas, presentar declaraciones de impuestos y navegar por la Seguridad Social. Los dueños de negocios tienen acceso a asesoría financiera, entrenamiento y talleres.

La Luz busca más solicitantes de préstamos y más financiadores para ayudar a expandir el programa. Para solicitar un microcrédito de La Luz, llame al 707-938-5131.

“Este programa es realmente gratificante”, dijo Hernández. “Nos estamos volviendo creativos en la manera de buscar vías para brindar oportunidades a otras personas“.

Sonoma Index-Tribune [English version]          

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