Comunidad

Frank Chong promueve la diversidad académica en SRJC

Ricardo Ibarra
Written by Ricardo Ibarra

Ricardo Ibarra

Cuando el doctor Frank Chong llegó a Santa Rosa Junior College como presidente del instituto, advirtió de inmediato el cambio demográfico que acontecía en el condado de Sonoma nada más contemplar a la gente que transitaba por los pasillos y pabellones del campus en Santa Rosa: “había más café y más gris”, nos contó en su oficina, con lo cual quiso decir que había más latinos y más población en la etapa de vejez.

Lo primero que hizo al tomar el cargo, fue preguntar a su equipo de trabajo cómo ser exitosos. Una de las respuestas que obtuvo fue diversificar al personal laboral en espacios administrativos, entre los profesores y consejeros, y si el personal no era latino, debía al menos ser culturalmente competente, “que quiere decir que necesitas entender la historia detrás del rostro y ser sensible a alguien que es un dreamer, a alguien que es chicano o un latino de cuarta generación”, explicó Chong.

Ese ha sido uno de los retos para Chong, doctor en administración de la educación, diversificar el cuerpo académico y administrativo, así como el estudiantil ha cambiado en los últimos años. Nos respondió algunas preguntas ante una larga mesa de madera en su oficina decorada con pinturas realizadas por algunos de los alumnos del campus.

—¿Contratan a quien llegue sólo por ser latino con tal de diversificar la población académica o al mejor para la posición?

—La comunidad latina ha estado aquí el tiempo suficiente para que estemos recibiendo gente con maestría y doctorado, en educación en ciencias en matemáticas, incluso algunos que fueron estudiantes aquí. No queremos contratar latinos por llenar un espacio. Tenemos un estándar de calidad alto para el personal, administradores y el profesorado. Esto es importante para nosotros.

—Hay organizaciones que excluyen a personal calificado diverso de su fuerza laboral, ustedes hacen lo contrario…

—La demografía aquí era blanca y gris. Esa no es la demografía que va sostener esta organización. Todas las organizaciones tienen que ser adaptables o no serán relevantes para la comunidad. Estamos aquí para servir a la comunidad y nuestra fuerza de trabajo debe reflejar la diversidad de la comunidad, y de los estudiantes.

Me siento orgulloso de caminar por el colegio y ver una diversidad de gente, no sólo latinos, veo más nativoamericanos, asiaticos, gays, lesbianas, transgénero, todo tipo de gente. Somos un colegio comunitario. Mi trabajo es que todo el que quiera atender la universidad venga aquí.

—La comunidad latina será una mayoría en California, pero es una minoría en cuanto a la capacidad económica, ¿considera que la educación superior sea una vía para alcanzarla?

—El éxito futuro de la economía de California está basado en nuestra habilidad de educar y de entrenar a la comunidad latina. Lo que lleva al desarrollo económico es el trabajo, ¿y de dónde viene?, viene de blancos, asiáticos, todos los residentes, pero no puedes negar que la comunidad latina es tan larga y presente que si no somos capaces de cerrar la brecha educativa entre latinos y blancos o asiáticos, vamos a perder mucho talento que necesitamos para que esta economía sea saludable.

—¿Cómo ayuda el SRJC para cerrar esa brecha educativa y que más latinos lleguen y culminen la universidad?

—El reto es que muchos latinos llegan aquí con inglés como segundo idioma, así que necesitamos programas fuertes de English as Second Language. Y otros tantos programas que tenemos (debajo de esta entrevista hay una extensa lista de servicios de SRJC en español). Estos programas le dicen a la comunidad: no sólo queremos que vengas aquí, pero vamos a asegurarnos de que tengas éxito. Pero tienes que trabajar con nosotros, tienes que trabajar duro, tienes que estar comprometido, ser maduro.

Muchos de estos estudiantes tienen que emparejarse con el resto, y es más difícil porque van atrasados. El reto de la educación pública en este siglo es cómo brindar oportunidades equitativas a todas las comunidades, y prosperar. Está visto que los latinos y afroamericanos no hacen tan bien en la escuela como los estudiantes asiáticos y blancos. Nosotros estamos haciendo lo que creemos es necesario para hacerlo equitativo, que es dar herramientas para ser elocuentes en inglés.

Chong está a cargo de un colegio con un presupuesto anual de $173 millones para operar y 28 mil estudiantes repartidos en sus campus de Santa Rosa y Petaluma, el Centro de Formación para Seguridad Pública, Southwest Center y Shone Farm. SRJC es uno de los mayores empleadores en el condado, con más de 3,000 profesores y personal.

Él mismo descendiente de inmigrantes chinos, Chong es apenas la quinta persona en servir como presidente en la historia de casi 100 años de la universidad. También es el primero perteneciente a una minoría en asumir ese papel —y uno de los pocos en el país.

Desde su llegada, ha duplicado el número de profesores latinos y contrató a más miembros de la facultad de LGBTQ, como parte de una iniciativa para que la facultad reflejara mejor a la población en el condado de Sonoma.

La universidad también triplicó el número de estudiantes internacionales, de 65 a más de 200 en virtud de su mandato, dijo Chong. El año pasado, fue designada como una institución al servicio de hispanos por el Departamento de Educación, lo que la hizo elegible para subvenciones que ayudan a los estudiantes latinos y de bajos ingresos. Seis meses después de la designación, ganó una beca de $2.65 millones de dólares para poner en marcha un programa de asesoría académica, tutoría y otros apoyos para estudiantes latinos.


ENGLISH

When doctor Frank Chong arrived at Santa Rosa Junior College as president of the institution, he warned of the immediate change in demographics that would take place in Sonoma County. He gazed at the people in transit through the hallways and wings of the Santa Rosa campus: “there was more coffee and more grey”, he told us at his office, of which he meant to say there was more Latinos and elderly people.

The first thing he did once in office was to ask his work team how to be successful. One of the answers that he got was to diversify the administrative staff, between the professors and advisers, and if the personal was not Latino, they should at least be culturally competent, “which means we need to understand the history beneath the face and be sensitive to somebody who is a Dreamer, to somebody who is Chicano or fourth generation Latino”, explained Chong.

That has been one of the challenges for Chong, doctor in the administration of education, to diversify the academic and administrative body, just as how that of the students has changed in the last few years. He responded to some questions in front of a large wooden table in his office decorated with paintings done by some of the campus’s alums.

Will the Latino person that shows up get contracted for the purpose of diversifying the academic population or the person who better suits the position?
—The Latino community has been here long enough to be receiving people with masters and PhD’s in education, in sciences, in mathematics, including some that were students here. We don’t want to contract Latinos to fill a space. We have a standard for high quality for administrators and professors. This is important to us.

There are organizations that exclude diverse, qualified people from their workforce, you all do the contrary…
— The demographic here was white and gray. That is not the demographic that will hold up this organization. All the organizations have to be adaptable or they wont be relevant to the community. We are here to serve the community and our workforce should reflect the diversity of the community, and of the students.
I am proud to walk through the college and see a variety of people, not only Latinos, I see more Native Americans, Asians, gays, lesbians, transgender, all types of people. We are a community college. My job is for all those who want to attend the university to come here.

The Latino community will be a majority in California, but is a minority when it comes to economic capabilities, do you consider higher education to be a way for them to reach it?
—The economic success of the future of California is based on our ability to educate and train the Latino community. What carries the economic development is work, and where does that come from? It comes from Caucasians, Asians, all the residents, but you cannot deny that the Latino community is so vast and present that if we are capable of growing an educative breach between Latinos and Caucasians or Asians, we are going to loose a lot of needed talent in order for this economy to be stable.

How does SRJC help grow this educative breach and for more Latinos to come and culminate the University?
—The challenge is that many Latinos arrive here with English as their second language, so we need strong English as Second Language programs. And a few other programs that we have (below this interview there’s an extensive list of SRJC services in Spanish). These programs tell the community that: not only do we want them to come here, but we’re going to assure your success, but you have to work with us. You have to work hard, you have to be committed and be mature.

A lot of these students have to start with the rest, and it is harder because they’re behind. The challenge in public education in this century is how to provide equivalent opportunities to all the communities, and to prosper in doing so. Latinos and African Americans are seen to not do as well in school as Asians or Caucasians. We are doing what we believe is necessary to make it equitable, which is to provide the tools to become eloquent in English.

Chong is in charge of a college with an annual budget of $173 million to operate and 28 thousand students split between the campuses in Santa Rosa and Petaluma, the center of Formation for Public Safety, Southwest Center and Shone Farm. SRJC is one of the largest employers in the county, with more than 3,000 professors and personal.

Chong, himself a descendant of Chinese immigrants, is only the fifth person to serve as president in what is close to being almost 100 year history of the University. He is also the first president to be of a minority to assume the position — and one of the few in the country.
Since his arrival, he has duplicated the number of Latino professors and has contracted many LGBTQ+ members to the faculty as part of an initiative to make the staff better reflects the population of Sonoma County.

The university also tripled the number of international students, from 65 to more than 200 in virtue of his mandate, said Chong. Last year the Department of Education designed a sort of institution to service Hispanics, which made them eligible to subsidize help for the Latino students and those with low incomes. Six months after the decision, they won a grant of $2.65 million dollars to put towards an academic consultation program, with tutoring and other support services for Latino students.

 


Contacte al editor de La Prensa Sonoma, Ricardo Ibarra, en el teléfono: 707-526-8501. O en el correo electrónico: ricardo.ibarra@pressdemocrat.com

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