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Envío de dinero a México podría cambiar con nuevas aplicaciones

Bill Swindell
Written by Bill Swindell

The Press Democrat [English version]

A lo largo de un tramo de la calle Sebastopol Road, en el sudoeste de Santa Rosa, hay al menos siete negocios que sirven como centros para las transacciones financieras en el barrio.

Ninguno es un banco. En cambio, van desde las tiendas de abarrotes hasta una joyería, repartidos entre restaurantes, tiendas y otros negocios que sirven a los residentes latinos en el área de Roseland.

Proporcionan un servicio crucial al permitir que los clientes envíen dinero a sus hogares, principalmente a México, en un modelo de negocio que ha cambiado poco a través de las décadas.

Sin embargo, el sector enfrenta enormes cambios a medida que los inmigrantes reevalúan la forma en que manejan el dinero, y las nuevas tecnologías amenazan con hacer que esas visitas a las tiendas sean una cosa del pasado.

Cada día, los clientes llevan dólares estadounidenses a estas tiendas y los envían a familiares de otros países, usando Western Union, MoneyGram y otras redes internacionales que facilitan tales transacciones, conocidas como remesas. El destinatario recibe el dinero en su propia moneda nacional, a menudo en un lugar próximo a su vecindario.

Gervacio Peña, presidente del Centro Laboral de Graton, utiliza estos servicios para enviar dinero a su familia, en el estado de Oaxaca, México. El envío tiene diversos propósitos: proporcionar un apoyo a sus padres, mejorar su casa allá, ayudar a pagar libros y ropa a los hijos de su primo.

“Las familias siempre dependen de nosotros”, dijo Peña. “Allá abajo, el dinero tiene como el doble de valor”.

El papel que desempeñan las remesas en las economías de los Estados Unidos y de México es tremendo. En 2015, los residentes de los Estados Unidos enviaron $56.3 mil millones de dólares a familiares y amigos en países extranjeros, según el Banco Mundial. Cerca de la mitad —$24.3 mil millones de dólares— fueron a México.

En California, las compañías de remesas enviaron $11.9 mil millones fuera del estado, durante los primeros nueve meses de 2016, con $6.2 mil millones que fueron enviados a México, según el Department of Business Oversight, de California. Filipinas, la India y Guatemala fueron otros receptores importantes.

“El impacto varía entre países”, dijo Manuel Orozco, director de migración, remesas y desarrollo, de Inter-American Dialogue, un grupo de reflexión de Washington. “Pero es bastante significativo”.

El dinero se destina a algunas de las comunidades más afectadas de México, dijo Gemi José González López, cónsul general mexicano en San Francisco.

“Ese dinero no va a las grandes ciudades. Va a lugares muy rurales“, dijo González López.

El gobierno mexicano está preocupado por cualquier cambio en la política de remesas en los Estados Unidos. Las transferencias monetarias incrementaron después de las elecciones de noviembre, en medio de la especulación de que la administración entrante de Trump podría gravar estos servicios para ayudar a pagar su propuesta del muro fronterizo.

“La posición del gobierno mexicano es que este es un tema muy sensible para nosotros”, dijo López. “El dinero va a algunos de los lugares más pobres de México“.

Los esfuerzos de algunos conservadores para cambiar la política de los EE.UU. sobre las remesas, no han ido bien en el Congreso. En 2015, el ex senador David Vitter, republicano de Louisiana, nunca consiguió apoyo a su proyecto de ley, que habría requerido que los remitentes en los Estados Unidos demostraran su estatus migratorio legal e impusieran multas por violaciones.

Orozco dijo que cualquier cambio sería significativo para los aproximadamente 43 millones de inmigrantes en los Estados Unidos, una cuarta parte de ellos indocumentados. Más de dos tercios de los inmigrantes están empleados en sectores como la agricultura, la hospitalidad, el trabajo doméstico u otras industrias de servicios como la construcción, dijo Orozco. Ganan alrededor de $25,000 dólares al año, en promedio, dijo. Aquellos que envían dinero a su casa trasladan alrededor del 15 por ciento de su salario, agregó.

En el condado de Sonoma, muchos de estos servicios de transferencia de dinero se agrupan en vecindarios con inmigrantes, como Roseland.

Gilberto Campos, quien compró Super Latino Market, en Sebastopol Road, en 2001, con su esposa Raquel, ha ofrecido servicios de transferencia de dinero desde el principio.

“Tenemos gente que viene para enviar remesas y también para comprar carne o pan”, dijo Campos. “La gente utiliza nuestro servicio porque obtiene más dinero en México, que si lo envía a través de un banco”, agregó.

Idolina Álvarez, copropietaria de Joyería María en Sebastopol Road, lleva 25 años dedicada al negocio de las joyas. Comenzó a vender en un mercado de “pulga” en Sebastopol, y más tarde estableció una tienda en Roseland.

“La gente consigue un descuento en sus joyas cuando vienen con nosotros para enviar dinero o para cobrar sus cheques. También pueden obtener recompensas a través de nuestras rifas y ganar televisores, licuadoras, cosas para el hogar, en general”, dijo Álvarez.

Una cliente sale de Joyería María, donde los inmigrantes mexicanos suelen enviar dinero a sus familias. John Burgess / The Press Democrat

Los clientes frecuentan estos negocios porque cobran menos para transferir dinero y ofrecen más lugares para que el destinatario recupere el dinero en efectivo. Por ejemplo, cuesta $10 dólares enviar dinero al exterior en Super Latino Market y Joyería María, en comparación con los $55 dólares en la sucursal de Exchange Bank en Roseland.

“Es más fácil para ellos ir a Western Union y enviar el dinero, porque es más rápido“, dijo Carmen García, gerente de la sucursal de Exchange Bank, ahí en Roseland.

García admite que no puede competir con las tiendas, por el precio y la flexibilidad. Pero sugirió que tener una cuenta bancaria permite a los clientes ahorrar dinero en cobro de cheques y otros servicios financieros.

Muchas de las personas que utilizan los servicios de remesas no tienen una cuenta bancaria. Exchange Bank y otras instituciones locales están tratando de llegar a estos potenciales clientes que podrían beneficiarse de sus servicios, ya sea ahorrando dinero en las tasas de cambio de cheques o la creación de una cuenta de ahorros para el futuro.

García ha encontrado que si puede llegar a un miembro de la familia para obtener una cuenta, la palabra de boca en boca ayudará a traer a otros a la sucursal, donde todos sus empleados hablan inglés y español.

“Traen a sus primos y a sus padres, y traen más gente a nosotros, porque se sienten cómodos“, dijo García.

La conciencia de ahorrar dinero ha crecido recientemente desde que la administración de Trump ha ampliado las categorías de personas que son elegibles para la deportación, lo que ha tenido un efecto escalofriante en las comunidades de inmigrantes. Muchos residentes indocumentados están haciendo planes de contingencia, en caso de que sean recogidos por la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos, para finalmente ser deportados. Y eso incluye planear qué hacer con su dinero.

“Hemos visto en las últimas semanas que la apertura de cuentas bancarias ha ido en aumento“, dijo González López, del consulado mexicano. Para abrir una cuenta, los inmigrantes sólo necesitan un Número de Identificación de Contribuyente Individual, así como otra forma de identificación, como un pasaporte extranjero o una identificación emitida por el consulado.

Campos, de Super Latino Market, dijo que también ha visto un alza en su negocio.

“Hemos tenido más negocio desde que comenzó la administración de Trump, a pesar de que el peso es más débil en comparación con el valor de un dólar. La gente está enviando dinero de vuelta a México, sobre todo por el temor de que sean deportados. Prefieren tener un dinero allá”, dijo.

García dijo que también ha notado en fechas recientes que la comunidad latina está demorando en sus planes para comprar casas. “Ellos están ahorrando y ahorrando para el enganche, pero quieren asegurarse de que van a poder estar aquí“, aseguró.

Mientras que el debate sobre las acciones de Trump continúa, los proveedores de servicios de dinero se enfrentan a una mayor competencia en las plataformas de remesas digitales, que los usuarios pueden acceder en línea o a través de aplicaciones en los teléfonos inteligentes, eliminando la necesidad de llevar efectivo a una tienda de transferencia de dinero o banco. Estas plataformas podrían interrumpir el mercado de remesas, similar a lo que Uber y Lyft hicieron con el negocio de taxis.

Tanto MoneyGram, como Western Union, cuentan con estos servicios, compitiendo contra nuevos clientes como Xoom, que fue adquirido por PayPal en 2015, cuando la compañía de San José buscaba entrar en ese mercado.

“El modelo de negocio se está moviendo hacia el depósito electrónico“, dijo Orozco.

Xoom promociona sus costos de transferencia más baratos, a $4.99 por transacción, cuando está vinculado a una cuenta bancaria. También señala que las transacciones se pueden hacer en cualquier momento, en lugar de sólo durante las horas de oficina, dijo Julian King, jefe de desarrollo de negocios de Xoom.

“Creemos que el 100 por ciento de las remesas del mercado se moverá a una plataforma digital“, dijo King. Más de la mitad del mercado de remesas en algunos mercados, incluyendo India y Filipinas, se realiza ahora digitalmente, dijo. América Latina se está poniendo al día.

“Los inmigrantes mexicanos tienden a ser altos consumidores de teléfonos inteligentes“, dijo King.

Campos, de Super Latino Market, sin embargo, no se ha convencido de que su negocio esté bajo amenaza. Estas apps requieren que los usuarios se registren, enlazando a su cuenta bancaria o tarjeta de débito.

“Las apps no nos quitan el negocio. La gente no confía en ellos, porque tienen que usar una tarjeta para enviar dinero a través de Internet. Aquí sólo tomamos dinero en efectivo. Y así les gusta a nuestros clientes. No necesitamos tomar la información de sus tarjetas”, puntualizó.

Álvarez, de Joyería María, estuvo de acuerdo: “No hemos visto un cambio con las nuevas apps para enviar dinero. Tenemos nuestros mismos clientes“, confirmó.

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