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Creciente alarma por consumo de Xanax en escuelas del condado de Sonoma

A medida que el país lucha contra una crisis de opiáceos, otra categoría de medicamentos con receta aparece en los campus escolares del condado de Sonoma.

Un número creciente de niños está abusando de la droga contra la ansiedad Xanax, dicen funcionarios académicos y de seguridad, y no sólo en las escuelas preparatorias. Es parte de una clase de drogas psicoactivas conocida como benzodiazepina, y también se están infiltrando en escuelas secundarias de todo el condado de Sonoma, donde 765 estudiantes han sido suspendidos este año escolar por drogas, incluyendo alcohol y marihuana.

Xanax es la droga de venta con receta más abusada entre estudiantes, dijeron funcionarios. En parte por su relativa facilidad de acceso.

“Está en todas partes”, dijo Morgan Shepherd, consejera certificada de alcohol y drogas en Social Advocates for Youth, que trabaja con estudiantes de la Escuela Preparatoria Piner.

Shepherd notó por primera vez hace un año un incremento en el número de niños que abusan de Xanax. Ahora, dijo ella, los niños acuden a ella con un problema de abuso de Xanax casi todas las semanas, la mayoría de las veces obteniendo el medicamento del botiquín de su familia.

Recientemente habló con casi 40 padres en la Escuela Preparatoria María Carrillo, donde los administradores están haciendo conciencia sobre los peligros de la droga después de que un estudiante tomó una sobredosis en diciembre, pero sobrevivió. Shepherd dijo que 80 por ciento de los usuarios de heroína comenzaron con medicamentos recetados.

Otro estudiante del distrito escolar de Santa Rosa fue llevado recientemente al hospital después de tomar demasiado Xanax, dijo el sargento Dave Linscomb, quien supervisa a los oficiales de recursos escolares para el Departamento de Policía de Santa Rosa.

“Hemos visto esto en toda la ciudad de Santa Rosa“, dijo Linscomb.

Las escuelas de la ciudad de Petaluma han visto tres sobredosis de estudiantes hasta ahora, durante este año escolar, dijo el superintendente auxiliar de servicios estudiantiles, Dave Rose. Dos de ellos incluían comestibles de marihuana y otro Xanax.

Los estudiantes a menudo se entregan a las autoridades escolares después de sentir náuseas y otros efectos secundarios, dijo el oficial de recursos policiales de Santa Rosa, Dan Jones, quien trabaja en el campus de María Carrillo. La escuela ha tenido que llamar a los padres o a una ambulancia. Si algún estudiante tiene dificultad para hablar, dijo llamarán a los paramédicos sin mediar con los padres.

Dependiendo de la cantidad que ingieren los estudiantes, y otras drogas que mezclan, Jones dijo que el sedante puede ser peligroso y, en algunos casos, letal.

Un estudiante de 19 años de Fresno State murió el mes pasado después de una sobredosis de Xanax. Según los informes, Omar Nemeth pasó un día tomando píldoras y fumando marihuana antes de que su hermano menor lo encontrara inconsciente, desplomado sobre un sofá en una casa de la fraternidad escolar.

Después del alcohol y la marihuana, los medicamentos recetados son la sustancia más mal utilizada entre jóvenes de 14 años o más, según el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas. El año pasado, descubrió que 1 de cada 6 estudiantes de último año de prepatatoria consumió medicamentos de receta con anterioridad y 1 de cada 10 personas lo hicieron el año anterior.

Los medicamentos recetados son más fáciles de ocultar que el alcohol y la marihuana, lo cual es parte del atractivo, dijo Rose. Dijo que los estudiantes también creen erróneamente que el medicamento es seguro porque los médicos lo recetan.

Y existe una creciente preocupación por las píldoras Xanax falsificadas, que llegan al mercado mezcladas con el poderoso fentanilo sintético, que es 50 a 100 veces más potente que la morfina, según el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas.

“Si los estudiantes no lo consideran dañino, van a participar“, dijo Rose, cuyo distrito también está trabajando con los padres, la policía y otras agencias para combatir la droga.

Las autoridades escolares dijeron que además de recibir píldoras de casa, los estudiantes las compran en línea o de sus compañeros de clase. Las pastillas cuestan entre $2 y $3 en la calle.

Los padres generalmente no están al tanto del consumo de drogas, hasta que sus hijos se encuentran en problemas, dijo Vicki Zands, directora de la Escuela Preparatoria María Carrillo, en Santa Rosa.

“Por lo general, es una sacudida para la mayoría de los padres cuando se enteran“, dijo. “Es falta de conocimiento, no negligencia”.

Las autoridades escolares dijeron que los incendios forestales de octubre podrían estar jugando un papel en el incremento del consumo. Más estudiantes pueden estar tomando el medicamento para lidiar con la ansiedad y la depresión a raíz de los incendios.

“No puedo decir con seguridad si hay una correlación, pero puedo decir que suspendimos a más estudiantes este año por delitos relacionados con drogas y alcohol”, dijo Zands.

La escuela aumentará su educación sobre el abuso de sustancias, así como la supervisión de los baños, mientras que el distrito está implementando una aplicación digital que los estudiantes podrán usar para informar de manera anónima los problemas del campus a los administrativos. La escuela también buscará las pertenencias de los estudiantes más a fondo, cuando sospeche que pueden estar usando drogas.

“Sabemos que debemos buscar sus carteras”, dijo. “No guardan sus Xanax en bolsitas de plástico en sus mochilas”.

Jones instó a los padres a buscar signos como dificultad para hablar, lentitud, náuseas e irritabilidad. Dijo que también necesitan monitorear las publicaciones de sus hijos en redes sociales.

The Press Democrat [English version]          

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